Noticias
Viernes 06. 09. 19

El Gobierno extendió por diez años el acuerdo automotor con Brasil

En medio de la incertidumbre que generan las próximas elecciones presidenciales, y en sintonía con el acuerdo recientemente alcanzado entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), Brasil y la Argentina llegaron ayer a un entendimiento para postergar hasta 2029 la implementación del libre comercio automotor, a través de un esquema gradual que permitirá proteger a este sector clave en la relación bilateral.

El nuevo convenio, firmado en Río de Janeiro por el ministro de Economía brasileño, Paulo Guedes, y el titular de Producción argentino, Dante Sica, reemplaza al pacto automotor que estaba en vigencia hasta ahora, firmado en 2016, que preveía la liberación del comercio de vehículos y autopartes entre ambos países a partir de julio de 2020. Poco antes de la creación del Mercosur, en 1991, Brasil y la Argentina suscribieron el Acuerdo de Complementación Económica 14 (ACE 14) que, entre otros puntos, excluyó al sector automotriz de la Unión Aduanera y estableció un régimen de comercio administrado, con la idea de que una vez superadas las asimetrías y que se integraran las políticas de producción sectoriales sí se alcanzara el libre comercio; sin embargo, los plazos fueron pospuestos sucesivamente.

Mauricio Macri expresó:

"Solucionamos el principal problema con nuestro gran socio comercial. En 2020 debía comenzar el libre comercio automotriz. Es mejor para nuestra industria acordar 10 años de adecuación y establecer plazos de integración hasta 2029. No más parches y acuerdos parciales."

"Brasil es nuestro principal socio comercial en exportaciones de la industria automotriz. Este acuerdo brinda un esquema gradual hacia el libre comercio por 10 años, el plazo más extenso alcanzado entre ambos países: otro avance en nuestra inserción en el mundo", agregó.

Cada dos o tres años veíamos pateando la cuestión del libre comercio una y otra vez. Ahora, este acuerdo histórico con Brasil le da al sector diez años de previsibilidad, le permitirá innovarse, generar empleos, realizar inversiones e integrarse antes de que entre en vigor el libre comercio automotor con la UE, según lo dispuesto en el acuerdo con el Mercosur", resaltó el ministro Sica tras una breve conferencia de prensa en las oficinas del Ministerio de Economía brasileño en Río. Según el funcionario del presidente Mauricio Macri, el acuerdo Mercosur-UE se implementará por completo unos cinco años después de que se alcance el libre comercio automotor entre la Argentina y Brasil.

El nuevo pacto automotor dispuso algunas modificaciones al régimen flexible ("flex") que había sido acordado en 2016, por el cual por cada US$ 1 que la Argentina exportaba en vehículos o autopartes a nuestro gigante vecino, Brasil podía exportar US$ 1,5 al mercado argentino. Ahora, con el nuevo entendimiento, la cuota brasileña subirá a US$ 1,7 hasta julio de 2020, y luego se incrementará gradualmente hasta US$ 3 cerca del fin del convenio, en 2029, cuando ya se pasará al libre comercio sin condicionantes.

El nuevo convenio prevé además la igualación de reglas de origen (porcentaje de piezas nacionales en los vehículos) entre los dos países para asimilarlas al acuerdo entre el Mercosur y la UE hasta 2027, y establece diferencias que hasta ahora no existían para vehículos híbridos o eléctricos y premium, con distintas cuotas de comercialización para unos y otros.

"El acuerdo automotor es otro avance en el proceso de integración y se trata de un mayor acercamiento a la Argentina", dijo el ministro Guedes, quien destacó que la administración de Jair Bolsonaro apuesta por una estrategia de "apertura gradual pero segura".

Hasta hace poco, el gobierno brasileño y las empresas del sector presionaban para que el comercio automotor fuese liberalizado cuanto antes, mientras que del lado argentino se pedía más tiempo para la adaptación. La tema se había vuelto inquietante: por la crisis económica argentina, en los primeros siete meses de este año, las exportaciones brasileñas de autos hacia la Argentina -su mayor mercado extranjero de vehículos- cayeron casi 40%. Y las negociaciones adquirieron una nueva dinámica luego de que en las elecciones primarias en la Argentina la fórmula opositora Alberto Fernández-Cristina Kirchner mostró una ventaja clara frente a la propuesta de reelección del presidente Macri para los comicios de octubre. La lógica del pragmatismo y la seguridad hizo posible un compromiso más rápido para evitar una renegociación ya con un eventual nuevo gobierno en la Argentina. De todas maneras, tanto Guedes como Sica descartaron ayer que el pacto haya sido apurado por la realidad política argentina.

"Este acuerdo lo venimos negociando desde febrero, no responde a la coyuntura política argentina. Tomó fuerza luego de los acuerdos que se firmaron con México y con la UE, por la necesidad de darle reglas de juego clara a nuestro sector automotor", resaltó Sica a este diario.

Debilitado tras el frustrante resultado en las PASO, desde el gobierno argentino se buscó presentar en todo momento el pacto con Brasil como un triunfo fundamental. Tanto que el propio Macri se apresuró a escribir erróneamente en su cuenta de Twitter: "Extendimos por 10 años el libre comercio automotriz con Brasil para crear empleo de calidad para los argentinos".

El mensaje fue borrado más tarde y cambiado por "Histórico acuerdo con Brasil; la industria automotriz tiene 10 años para avanzar", y explicó que este asunto era "el principal problema con nuestro gran socio comercial", que el sector automotor es el segundo complejo exportador del país, representa más del 40% de nuestras exportaciones de manufacturas de origen industrial, y genera directa o indirectamente más de 160.000 empleos.

Desde la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), se resaltó que la necesidad de preservar el flujo de inversión en los mercados de los dos países llevó a que se mantenga el comercio administrado.

"Es importante que de manera anticipada, es decir, a ocho meses del vencimiento del acuerdo que establecía el libre comercio con Brasil, el sector en su conjunto cuente con un marco de previsibilidad suficiente para continuar trabajando en la profundización de la integración productiva entre ambos socios, en especial a lo atinente a las inversiones, el comercio, la generación de empleo y la producción", indicó el presidente de Adefa, Luis Fernando Peláez Gamboa.

La Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (Afac) también celebró la firma del acuerdo, si bien advirtió que es una mala señal que se condonen incumplimientos cuando las reglas de juego estaban muy claras para todos los operadores.

"Habiendo firmado ya el libre comercio con la UE, este acuerdo irá en el mismo sentido. Con lo cual surgirán más oportunidades o amenazas en función de lo que hagamos para mejorar la competitividad de verdad, con presión impositiva que no oprima a la producción local, con una continuación y profundización de las mejoras de infraestructura, y con una modernización de las normas y convenios laborales, en línea con los países con los que se están firmando los acuerdos comerciales", destacó la Afac en un comunicado.

Fuente: La Nación