Noticias
Viernes 10. 06. 22

Los productos a base de plantas se ganan un lugar en el mercado global

 

CORDOBA.- La Argentina, sinónimo en el mundo de carne vacuna de calidad, empieza a buscar su lugar como exportadora de alimentos a base de plantas. La tendencia plant based viene desde hace unos años y se consolidó en medio de la pandemia del Covid-19. Entre los productos desarrollados se cuentan los “análogos a carne”, es decir que buscan imitar su sabor con vegetales y legumbres. En el país hay, según las estimaciones de la Asociación de Productores a Base de Plantas, unas 1200 empresas productoras, entre las que los grandes jugadores son pocos.

El mercado interno, el año pasado, rondó los $110.000 millones; las empresas reseñaron un crecimiento promedio de 35% en 2021 y esperan 45% para el corriente y el 2023. Hay en marcha proyectos de inversión por unos $2000 millones y se planifican otras por $7.000 millones para los próximos dos años.

Ads by

Según la asociación, unas 150 empresas exportan, principalmente a Latinoamérica, aunque están las que llegan a Europa y algunas a Medio Oriente y Japón. Otras 600 están en condiciones de hacerlo y, la mayoría, está en gestiones para colocar sus productos. La oferta incluye quesos y leches vegetales, sustitutos de la carne (como hamburguesas y embutidos), rebozados, medallones de legumbres, galletas, rawfood (crudos), alimentos para niños, helados, yogures y liofilizados (deshidratados). Un porcentaje importante cuentan con certificación orgánica y/o “libre de gluten”.

[Los helados plant based ganan adeptos]
Los helados plant based ganan adeptos

Francisco Piñeyro Pacheco, presidente de la Asociación, explica que la constituyeron con dos motivaciones, ser un interlocutor válido con las entidades regulatorias y armar un colectivo de exportaciones. “No hay una moda; es un sector que registra un crecimiento potente en los últimos cinco años. La Argentina tiene la materia prima, la capacidad emprendedora y las habilidades para innovar”, apunta y señala que del sector dependen 12.000 empleos directos y 18.000 indirectos.

Matías Osman e Ignacio Cibils son los dueños de Molé, marca cordobesa que nació hace tres años, cuenta con dos plantas de producción en las que hacen comidas deshidratadas que combinan legumbres, cereales, semillas, vegetales deshidratados y condimentos, sin sal agregada, conservantes ni aditivos. Exportan a Japón (enviaron 12.000 unidades de risottos, cous cous y sopas) y también llegan a Chile y a Uruguay. Tienen negociaciones avanzadas con Paraguay y expectativas en la Feria de la Alimentación de París en octubre.

Osman comenta que el negocio arrancó después de ver afuera premezclas austríacas: “¿Por qué no fabricarlas nosotros si tenemos todo? Tenemos legumbres y granos. Así que innovamos y contamos ya con una docena de productos”. La empresa se prepara para lanzar una nueva línea que será sustituto de proteína animal y que incluirá análogos de la carne, el queso de rallar, huevo y, posiblemente, leche.

“Desde el arranque pensamos en el comercio exterior -agrega-. El mundo está en una transición alimentaria y la idea, incluso, es montar una fábrica afuera”. Están trabajando en el diseño de un packaging compostable, en sumar otros emprendedores como proveedores y en que la empresa incorpore el modelo de autogestión. Participan de misiones organizadas por la agencia Pro Córdoba y así fueron sumando las oportunidades de exportación.

Haulani nació, según su fundadora Victoria Torterola, en el contexto de una “transformación personal”; ya su familia tenía un restaurante orgánico en Pilar y ella comenzó haciendo “helados medicina” y se expandió hacia el desarrollo y comercialización de alimentos a base de plantas. Además de helados tiene yogures, chocolates y dulce de leche. Están trabajando ahora en quesos untables. Dos inversores extranjeros se sumaron al negocio, que ya desembarcó en Uruguay.

“Logramos una identidad muy forjada; apelo a la diversidad convencida que mientras más diversidad hay más sustentabilidad se logra. Los consumidores deben encontrar buenas propuestas que contemplen diferentes aspectos”, dice Torterola. El objetivo, a partir de la incorporación de los inversores es expandirse regionalmente; Brasil es el próximo destino.

Mercado amplio

La demanda externa no solo es de productos sino también de insumos para fabricarlos. Tomorrow Foods genera soluciones integradas de proteínas vegetales. Agustín Belloso, cofundador y CEO, lee un mercado con “consumidores ávidos de sumar propuestas en la medida que vayan mejorando precios y sabores”. La compañía trabaja en investigación y desarrollo desde 2017.

Sus socios eran productores agropecuarios y decidieron enfocarse, dentro de las proteínas vegetales, en las legumbres por su versatilidad funcional: “Trabajamos con tecnologías propias adaptadas a la región y nos movemos en el segmento B to B, habilitando a otras empresas a lanzar nuevos productos. La Argentina, junto con Brasil, están marcando el rumbo en la región”.

Hacen aislados proteicos de arvejas verdes y amarillas, garbanzos y poroto mung y los combinan con otros ingredientes funcionales para las premezclas. Ya exportan a Uruguay y Perú, están ingresando a Chile y desembarcarán este año también en Brasil.

Juan Lago es fundador y CEO de Mizu, marca a la que define como food tech y health tech y que salió al mercado hace poco más de dos años. Desarrolla superalimentos y cosmética saludable para el “bienestar integral”. “La tecnología es nuestra aliada; tenemos la trazabilidad completa de los ingredientes; producción y comercialización propia y a través de terceros”, explica.

[Alimentos. Los productos basados en plantas se ganan un lugar en el mercado global Mizu adhiere a la tendencia health tech]
Alimentos. Los productos basados en plantas se ganan un lugar en el mercado global Mizu adhiere a la tendencia health tech

La firma, junto con una empresa de biotecnología argentina, avanza en la creación de productos en base a información genómica y de microbiota. Lago comenta que están presentando la empresa a fondos de inversión en Estados Unidos para financiar su expansión: “Estamos trabajando muy de cerca con la Agencia de Inversiones y también con Cancillería, con la que hemos detectado interés en países como Francia, Chicago, El Salvador, México, Brasil”. Los productos tienen certificación de la Anmat, de la FDA y de las autoridades de México, Brasil y la Unión Europea. Ya registraron la marca Clood Alimentos Inteligentes en Estados Unidos, Chile, Canadá, Mexico y Brasil.

En el segmento plant based cuentan con tés y con un recuperador de colágeno del cuerpo elaborado en base a proteína vegetal que combina arveja y arroz. “Con los aminoácidos esenciales logramos un producto innovador”, añade Lago.

Casa Vegana, creada por Piñeyro Pacheco, produce plant based (cuentan con 45 ítems y sumarán 40 antes de fin de año) y también análogos. Su fundador plantea que admite que tenían expectativas en que el crecimiento fuerte del exterior vendría con las “imitaciones” de la carne, pero tienen demanda también de los no análogos.

“En un comienzo el motor eran los veganos puros pero se empezaron a sumar quienes tienen conciencia medioambiental, quienes buscan reducir la huella de carbono”, analiza. Antes de la pandemia abrieron una oficina comercial en Madrid, pero los tiempos se extendieron por las cuarentenas; igual, ya tienen muestras en las principales cadenas de retail de España e invirtieron $1 millón en una nueva planta elaboradora.

Complicaciones con insumos

La producción de alimentos a base de plantas enfrenta las mismas dificultades para acceder a algunos insumos que tienen otros sectores. Por ejemplo, poder contar con envases de vidrio más económicos que los de PET para alimentos.

Desde Pampa Gourmet -la marca comenzó con miel y tiene una amplia línea de aderezos, humus, salsas en base a ingredientes naturales- Guillermo Frustro indica que tienen cerrada una exportación a Panamá pero demoraron la entrega porque no consiguen botellas transparentes. También hay avances con Brasil, donde ingresarán como “convencionales” en vez de orgánicos porque hay incompatibilidad de normas.

“Hay demanda afuera; el único tema es que estamos caros en dólares -sigue-. Estamos trabajando sobre los costos para llegar a un precio más competitivo y no quedar descolocados en el mercado. Estamos aumentando la producción también para reducir los costos”. La empresa cultiva en Cardales y tiene su planta en San Fernando (Buenos Aires).

De la serie de productos de Zafran, una parte son hechos en base a plantas. El proyecto surgió hace una década con el objetivo de “mejorar la alimentación”; producen barras y granolas en versiones veganas y con miel y barras de fruta seca, también plant based.

Exportan a Paraguay, Bolivia y Chile. Nito Anello, cofundador, define a la empresa como de “triple impacto” en la que trabajan con una fuerte apuesta a la inclusión y a la integración. “El foco es abarcativo; hay gente que quiere consumir distinto, con conciencia ambiental y usa su voto en la elección de los productos”, sostiene. Desde que nació la compañía viene duplicándose casi todos los años.

Vedanna es una fábrica de infusiones en el segmento de bienestar (diseñadas con principios de ayurveda) que está en proceso de exportar. Están acordando un esquema de comercialización con España. Además de los tés hacen bebidas latte y chai siempre a base de plantas.

Su creadora, Ana Luz Morales indica que comenzaron de manera artesanal a fines de 2016 y, a los tres años, inauguraron su primera planta en Vicente López. En el 2021 comenzaron a sondear mercados externos. “Trabajamos con materias primas de primera calidad y con la fortaleza de la yerba mate local que es tendencia en el mundo. Afuera hay interés”, describe. Cuentan con una docena de tés, tres blends de yerba, cuatro variedades de súper food y seis sabores de latte.

Ana Luz Morales, creadora de Vedanna

Santino Caffarone, dueño de Natural Vegan -fabricante de galletas veganas y sin gluten- participa en estos días de la ronda de negocios organizada por la Cancillería en Chile, para abrir mercado a la vez que tiene negociaciones iniciadas con Uruguay. Por su lado, Malena Braun busca primero afianzarse en el mercado interno con sus dos líneas de alimentos nutritivos congelados (para bebés y para la familia) para después empezar a crecer hacia el Mercosur.

Fuentehttps://www.lanacion.com.ar/economia/comercio-exterior/los-productos-a-base-de-plantas-se-ganan-un-lugar-en-el-mercado-global-nid09062022/