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Martes 06. 12. 22

Otra vez dio positivo el saldo comercial bilateral

Sin embargo, es importante destacar que el superávit se redujo notablemente en relación con el de igual mes del año pasado (-81,6% i.a.), cuando había alcanzado los US$ 307 millones, como advierte el informe de la consultora ABECEB.
El superávit fue consecuencia de la notable desaceleración evidenciada en el crecimiento de las importaciones, que logró compensar la caída de las exportaciones. En rigor: las importaciones crecieron 13,9% y alcanzaron los US$ 1.193 millones, mientras que las exportaciones cayeron 7,8% y totalizaron los US$ 1.249 millones.
¿Qué pasó con las importaciones desde Brasil en noviembre?
Las importaciones crecieron un 13,9% i.a. y alcanzaron los US$ 1.193 millones en noviembre (un 10% menos que el promedio de los primeros diez meses del año). De esta manera, mostraron una importante desaceleración en el ritmo del crecimiento (promedió +41,4% i.a. en el período abril-octubre).
En su interior, dentro de los productos con mayor participación en el total, aquellos que lideraron la desaceleración en el ritmo de crecimiento de las importaciones fueron los siguientes: “Partes y accesorios para vehículos automotores”, que crecieron 23,2% i.a. (vs. +44,4% en el acumulado en 2022); “Vehículos de pasajeros”, cuya importación cayó 7,0% en noviembre, pero creció 23,7% en lo que va del año; y “Mineral de hierro y concentrados” que aceleró su caída (se contrajo 22,1% i.a. en noviembre vs. -17,8% en el acumulado).
Por último, cabe destacar que la importación de “Motores de pistón y sus partes” creció 58,6% i.a., en línea con lo evidenciado en el año.
¿Qué pasó con las exportaciones hacia Brasil en noviembre?
Las exportaciones cayeron un 7,8% i.a. en noviembre y alcanzaron los USS 1.249 millones. De esta manera, consolidaron el deterioro evidenciado en los últimos meses. En detalle: luego de crecer 21,8% promedio en el segundo trimestre, ya se contrajeron casi un 6% promedio en octubre-noviembre. A su vez, si se considera en el segundo trimestre del año las exportaciones hacia Brasil crecieron 37,9% en promedio, el deterioro es aún mayor.
De todas formas, vale destacar que casi todos los productos de mayor participación en el total exportado crecieron en términos interanuales. En detalle: la exportación de “Propano y butano licuados” fue la de mayor crecimiento en noviembre (aunque se explica por la baja base de comparación: se exportaron US$ 44,4 millones vs. US$ 5,1 millones en noviembre 2021), seguido por “Preparaciones y cereales, de harina o fécula de frutas u hortalizas” (+68,5% i.a.). Luego, le siguieron las exportaciones de “Vehículos a motor para el transporte de mercancías y usos especiales” y “Vehículos de pasajeros”, que crecieron 23,2% i.a. y 18,8% i.a., respectivamente.
Por último, el único de los productos de mayor participación en el total que cayó en términos interanuales fue “Trigo y centeno, sin moler”, cuya exportación se contrajo un importante 30,6% i.a. Dicha caída puede explicarse por la menor producción nacional como consecuencia de las sequías y heladas que acechan al agro en la Argentina durante las últimas semanas.
Balance de los diez meses del año y proyección de 2022-23
Así, el déficit comercial bilateral acumulado hasta noviembre fue de US$ 2.238 millones, lo que representa un notable deterioro en relación con el saldo del mismo período del año pasado (US$ -26 millones). El mencionado saldo es producto de importaciones que crecieron 33,7% en lo que va del año, mientras que las exportaciones hacia Brasil lo hicieron en 13,1% i.a.
De esta manera, luego del superávit excepcional de 2021, este año se encamina a cerrar con un déficit comercial bilateral en torno a los US$ 2.400 millones para la Argentina. De todas formas, vale destacar que este aún se encuentra casi un 30% debajo del promedio de –US$ 3.500 millones en 2004-2018.
De cara al año que viene, si bien Lula podría buscaría una mayor integración regional en América del Sur y esto podría darle algún impulso adicional al comercio bilateral, el flujo comercial no debería variar sustancialmente, ya que aún faltan propuestas concretas para superar cuestiones estructurales.
A saber: i) existe una importante concentración en sectores tradicionales que derivó en una consistente caída del flujo comercial entre ambos (en términos del share sobre el total, el intercambio con Brasil pasó de 26,4% en 2010 a 16,5% en 2022); ii) hay una agenda técnica pendiente y con trabas (licencias, normativas, doble arancel, etc.); y iii) existe escasa integración financiera (la discusión sobre el uso de monedas locales para el comercio no presenta avances).

Fuentehttps://www.despachantesargentinos.com/detalle_noticia.php?id=36812