Luego de las recientes y duras críticas del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, al Gobierno, y tras la asunción de ese país al frente del Mercosur, el bloque sudamericano volverá a vivir momentos de tensión el próximo lunes, cuando el gigante sudamericano insista con la baja de 10% del arancel externo y Uruguay informe si avanzó con negociaciones con otros países o bloques.
Sin dudas, se inicia un semestre en el que las presiones sobre la Argentina se podrían notar más fuertemente y en especial, porque Brasil vive momentos de inestabilidad económica y tensiones políticas. Fuentes diplomáticas adelantaron a BAE Negocios que el calendario definido por Brasil marca que la primer reunión del Grupo del Mercado Común (GMC), tendrá lugar el 9 de agosto de manera virtual. “En principio, nada cambió desde la última conversación; Brasil pretende una baja del 10% a partir de agosto que Argentina no acepta y Uruguay es un misterio, porque no se conocen claramente los movimientos internacionales”, ampliaron.
Nuevamente los ejes más importantes serán la protección de las importaciones y los acuerdos comerciales con otros países o bloques, como así también será otra ocasión para ver si regresa la "polvareda" que se originó en marzo durante la cumbre del Mercosur y continuó el mes pasado en la última reunión, cuando Uruguay advirtió que quiere negociar acuerdos comerciales por fuera, con los riesgos que eso conlleva.
Las fuentes diplomáticas aseguraron que es muy difícil que haya algún avance, ya sea para reducir el arancel externo común (AEC) que protege de las importaciones; ni tampoco se admitirá flexibilizar el bloque para que encare nuevas negociaciones comerciales, porque la postura uruguaya parece extrema.
La discusión central en torno a estos dos puntos "pasó a la presidencia pro témpore de Brasil que es en este segundo semestre del 2021, y donde se supone que la administración de Jair Bolsonaro imprimirá otra dinámica para forzar ciertos cambios", dijeron fuentes oficiales.
Apertura comercial
En los últimos meses, hubo varios encuentros técnicos y "no hubo avances" porque se combinan las posiciones bien radicales de Brasil y Uruguay. En el primer caso, el ministro de Economía, Paulo Guedes, no cede a posturas "más amigables" como las de Itamaraty y quiere rebajar 20% el arancel externo común entre agosto y enero.
Como es sabido, la Argentina ofreció un recorte de 10,5%, lo que está representado por una canasta de 1.893 productos que bajarían su arancel de 2% a 0%. Sin embargo, el Gobierno pretende sólo esta disminución desde enero e incluso con sectores exceptuados como la industria automotriz.
Por carril paralelo, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, en ningún momento del semestre dio indicios de querer negociar su planteamiento. "Desde un lugar de no ceder ventajas en el Mercosur, quieren la autorización para salir a negociar con todo el mundo como si no fueran parte de un bloque", dijeron desde el Palacio San Martín.
Así como Uruguay apoya el nivel de desprotección ante las importaciones que postula Brasil, comunica erróneamente que cuenta con el respaldo de este país para firmar acuerdos con terceros países o bloques de países. "Una y otra vez, hablan del apoyo de Brasil pero el único que los apoya es Guedes porque Itamaraty no quiere negociaciones sin racionalidad", apuntaron.
La Argentina apostó a una suerte de "avenida del medio" y propuso una serie de países con los cuales negociar, algunos de los cuales ya están dentro del menú como India, Indonesia, naciones del Africa, Centroamérica. Esta semana, este medio relató el reinicio de las conversaciones entre el Mercosur y Canadá, uno de los mercados más atractivos y sobre el cual existe un absoluto consenso de negociación entre los cuatro países miembro del bloque.
Fuente: https://www.despachantesargentinos.com/detalle_noticia.php?id=33253